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Archive for novembre, 2012

Una empresa (Valle del Magro) y un municipio (Alcira) valencianos han compartido titulares en los últimos días fruto de sus iniciativas para implantar varias centrales de producción de electricidad con biomasa. Ni en los comunicados, ni en las declaraciones ni en las reseñas periodísticas se habla de obstáculos relacionados con moratorias y tasas. Solo una afirmación de un concejal del Partit Socialista del País Valencià (PSPV-PSOE) de Alcira sobre la planta a instalar aquí se salió del guión, al afirmar que “perjudica el medio ambiente y la salud de los habitantes de la zona”.

Energías Renovables se ha puesto en contacto con Francesc Signes, diputado del PSPV-PSOE y portavoz de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente en las Cortes Valencianas, para aclarar estas afirmaciones. “Desde el PSPV-PSOE apoyamos la generación de energía con biomasa, y especialmente si se trata de aprovechar residuos agrícolas y forestales”, señala Signes. Días antes, uno de los concejales de su mismo partido en Alcira, Faustino Andújar, declaraba al diario Las Provincias que rechazaban “cualquier proyecto que pueda ser presentado al Ayuntamiento dado el impacto negativo que supondría la construcción de una instalación que perjudica el medio ambiente y la salud de los habitantes de la zona”. Afirmaba igualmente que “el problema de la contaminación es máximo en las centrales termoeléctricas convencionales que usan madera”.

El concejal de Agricultura de Alcira, Enrique Montalvá, del Partido Popular, informó a finales de septiembre que el Ayuntamiento realiza gestiones para ubicar una central térmica de biomasa que funcionará con restos de poda y otros biocombustibles procedentes de masas forestales y cultivos de paulonia. A la espera de conocer más detalles en próximos plenos municipales, que también demandan el resto de grupos políticos de la corporación, Montalvá afirmaba en Las Provincias que la central tendría una potencia de dos o tres megavatios y abastecería a entre 10.000 y 15.000 habitantes.

Gasificación con tecnología de plasma para Albacete y Valencia

Más precisos son los detalles que emanan de los proyectos presentados por Valle del Magro, que de la mano de la corporación valenciana Platinum Invest Group pretende construir seis plantas de biomasa, algunas de ellas en Valencia y otras en provincias cercanas, como Albacete. Esta última está previsto que se construya en Ossa de Montiel, donde anuncian que estará en funcionamiento el próximo año y utilizará la tecnología de gasificación mediante plasma. Desde el Ayuntamiento de esta localidad albaceteña calculan que entre empleos directos e indirectos se llegará a los 300 trabajadores. El biocombustible procederá de residuos agrícolas y forestales y Valle del Magro negociará su compra.

En Valencia, Valle del Magro realizó el pasado año una consulta previa para el desarrollo de una “actuación territorial estratégica” a varios municipios de la Hoya de Buñol (Yátova, Macastre, Alborache, Buñol, Siete Aguas, Chiva, Cheste y Godelleta). La iniciativa incluye la instalación en Yátova de varios sistemas de producción de energía con fuentes renovables, entre las que destacan una planta de biodiésel y otra de biomasa con la misma tecnología de gasificación con plasma que la proyectada en Ossa de Montiel. Hasta ahora, todos los ayuntamientos se han interesado por la propuesta y han contestado que la estudiarán.

 

España podría ahorrar 138.000 toneladas equivalentes de petróleo, unos 160 millones de dólares si utilizara las 345.000 t/año de biomasas que se exportan. Si se aprovechara la biomasa que produce España, anualmente se ahorrarían 5.360 millones de euros. Mientras, España importó en 2011 energía por valor de 50.000 millones de euros.

Según datos de los principales actores del mercado entrevistados por AVEBIOM, España exporta, entre orujillo, pellets de madera y otras biomasas, una media de 345.000 toneladas anuales, el 87% de éstas con destino a plantas de generación eléctrica del norte de Europa.

¿Cuánta energía se exporta?

Estos datos convertidos a Toneladas Equivalentes Petróleo (Teps) suman 138.000 Teps. Es decir, si estas biomasas se utilizaran en España para generar electricidad o calor se podrían dejar de importar 138.000 toneladas de petróleo. En divisas, a la cotización actual del barril de Brent de 114,40 $/barril (octubre de 2012), significa que dejaríamos de gastar alrededor de 160 millones de dólares en petróleo, permaneciendo dicho dinero en España.

11 millones de toneladas esperando

Los datos pueden parecer pequeños, pero si los comparamos con valores de producción de biomasa provenientes de Eurostat (organismo estadístico oficial de la UE) o Bioraise (herramienta SIG para evaluación de recursos biomásicos en el sur de Europa) parece ilógico que un país rico en estos recursos siga importando petróleo o carbón para generar electricidad o calor.

España alberga potencial para producir cada año en torno a 11 millones de toneladas de biomasa sin aumentar el aprovechamiento forestal de los montes; es decir, utilizando todos los subproductos que actualmente se generan tanto en el sector forestal, como en el agrícola olivarero, vitícola y frutos secos e industria del aceite, y que en gran porcentaje se desperdician en quemas de rastrojos.

Todos estos subproductos biomásicos sumados supondrían unas 3,3 millones de toneladas equivalentes de petróleo o, lo que es lo mismo, su aprovechamiento energético evitaría una salida de divisas por valor de más de 3.860 M€.

5.360 millones de euros de ahorro al año

Estos cálculos han sido realizados teniendo en cuenta sólo las producciones actuales de subproductos si se utilizasen para fines energéticos.

Pero el stock de madera se ha incrementado en un 64% en los 13 años transcurridos entre el IFN2 y el IFN3 (inventarios forestales nacionales) y del crecimiento anual (46 millones de m3 de madera en 2007), sólo se aprovecha el 35%, cuando la media europea es del 61%.

Es decir, en España aún sería posible aumentar las cortas hasta en 12 millones de m3 de forma sostenible. Este incremento en el aprovechamiento de nuestros montes, si se destinara a obtener biomasa forestal para uso energético, supondría crear unos 12.000 empleos, que dejáramos de importar unos 25 millones de barriles de petróleo (1.500 M€) y evitaríamos la emisión de 9 millones de toneladas de CO2. En total 5.360 millones de €/año de ahorro.

La clave para el ahorro es el uso térmico

El Registro de instalaciones de biomasa del Observatorio Nacional de Calderas de Biomasa (ONCB) que lleva a cabo la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (AVEBIOM) desde hace 2 años estima que, a finales de septiembre de 2012, hay casi 4.000.000 kW instalados de biomasa para uso térmico en España. Por uso, el grupo de consumidores domésticos se lleva la palma con el 91% de las instalaciones y el 34% de la potencia instalada. Le sigue el uso industrial con el 5% de las instalaciones y, como es lógico, el mayor porcentaje de potencia instalada, que es del 53%. En último lugar, se situaría el uso público con el 4% de las instalaciones y el 13% de la potencia instalada.

Turismo, agroalimentaria y comunidades de vecinos

El sector hotelero y el agroindustrial despuntarán en el uso de la biomasa en los próximos años. Del primero, es significativo el número de casos de éxito que se pueden recoger y que van desde campings-bungalows, casas rurales hasta hoteles en Canarias o Baleares. Por otra parte, del sector agro-ganadero y del agroalimentario podemos visitar ya instalaciones en granjas, bodegas, queserías, panaderías, almazaras, mataderos industriales, deshidratadoras de forraje y tomate y un largo etcétera.

Fuente: Infobiomassa

 

Algún día nuestros proyectos Industriales también serán así, ver este proyecto de ciudad, engría 100% auto producida, cero residuos y carbón neutral.

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